Veamos esta potente meditación de Joe Dispenza que puedes utilizar para experimentar un enorme crecimiento personal en cualquier ámbito de la vida.
Psychology, meditation and self-observation for deeper self-knowledge, every Wednesday
Aunque me encanta la obra de Joe Dispenza, su explicación de esta técnica en su libro *Breaking The Habit of Being Yourself* me pareció demasiado prolija y repetitiva. En esencia, se trata de un potente entrenamiento mental que llevamos a cabo en siete sencillos pasos.
Nos adentramos en nuestra mente, eliminamos lo negativo y lo sustituimos por contenido nuevo, positivo y motivador. Nos entrenamos mentalmente para convertirnos en nuestra versión ideal, de modo que, poco a poco, nos vayamos transformando en ella en nuestra vida cotidiana.
Así que he recopilado las mejores ideas de Joe Dispenza, las he sintetizado en un formato conciso y fácil de entender, y he añadido reflexiones extraídas de mi propia experiencia. Vamos directamente al grano, empezando por los antecedentes de esta meditación.
Antecedentes de esta meditación de Joe Dispenza
¿Qué entiende Joe Dispenza por «meditación»?
La meditación es como decir «deporte»: es un concepto vago y amplio. Hay muchísimas variedades y enfoques, así que debemos tener claro a qué nos referimos con «meditación» en este contexto.
En mi opinión, esta meditación de Joe Dispenza se parece más a una especie de oración, mantra o visualización. Solo en algunas fases desarrollamos las habilidades fundamentales de la meditación. Eso no quiere decir que menosprecie su poder; es solo que soy muy riguroso con la terminología y la precisión.
Independientemente de cómo decidamos llamar a lo que hace Joe Dispenza, en esta práctica nuestro objetivo es adentrarnos en el subconsciente y sembrar las semillas de una nueva identidad. Apartamos nuestra atención del tiempo, las obligaciones, los hábitos y la rutina para centrarnos en lo que queremos crear.
El objetivo de esta meditación de Joe Dispenza es ir más allá de la mente analítica para adentrarse en el subconsciente, desvinculándonos de nuestra realidad conocida y de nuestro yo anterior. Una vez que te sumerges en la práctica, es como si estuvieras contemplando tu futuro ante un lienzo en blanco, libre para crear.
Estás listo para cambiar tu estado interior sin dejarte influir por factores externos. Tras haberte desprendido de tu yo habitual, dispones de espacio para construir una nueva mente, un nuevo yo y un nuevo futuro.
Cómo utilizar esta meditación de Joe Dispenza
Podemos aplicar esta meditación de Joe Dispenza, que consta de siete pasos, a cualquier cosa que queramos cambiar: desde las adicciones convencionales hasta los patrones mentales, los bloqueos emocionales, las creencias limitantes y mucho más.
Desenterramos nuestros patrones mentales y emocionales y los depuramos antes de ponernos al mando, capaces de crear un nuevo yo tal y como lo definamos. Tendrás que trabajar para identificar tus propios puntos de bloqueo antes de aplicarles este proceso.
Dado que para realizar correctamente la meditación de Joe Dispenza necesitamos desconectarnos de todo lo que conocemos, la preparación es fundamental.
Cómo prepararte para esta meditación de Joe Dispenza
Intentemos que haya el mínimo de distracciones: estás intentando romper tus vínculos con el pasado. Cualquier imagen, sonido o persona que te resulte familiar podría distraerte fácilmente y devolverte a tu estado habitual. Así que ve a un lugar apartado, deja el móvil, cierra la puerta, reduce el ruido a tu alrededor y mantén los ojos cerrados durante toda la meditación.
Aunque queremos estar libres de distracciones y estímulos conocidos, también necesitamos estar alerta y concentrados. Así que siéntate con la espalda recta: puedes sentarte en una silla o en un sofá, o bien optar por una postura más elaborada. En cualquier caso, asegúrate de poder mantener una postura cómoda durante 15-20 minutos.
Joe Dispenza recomienda practicar este tipo de meditación a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. Es en esos momentos cuando nuestra mente suele estar más relajada y abierta al cambio. También es buena idea elegir siempre el mismo lugar cada día, para que empieces a asociar ese espacio con el crecimiento y la transformación.
Si tu mente se dispersa —lo cual ocurrirá a veces—, vuelve a centrarla en la actividad. Decir los pasos en voz alta puede ayudarte. Incluso puedes mantener los ojos abiertos, siempre y cuando no caigas en tus viejas asociaciones y no sientas la necesidad de levantarte y hacer otra cosa.
Es probable que el cuerpo se inquiete y se distraiga con los estímulos del entorno, sobre todo si eres principiante en la meditación. Simplemente deja que se relaje en la postura, entrenándolo para que permanezca quieto y sereno. Con la práctica, te acostumbrarás a permanecer inmóvil durante largos periodos de tiempo.
El proceso de Joe Dispenza en 7 pasos
En cuanto a la duración, Joe Dispenza recomienda que dediquemos unos 10 minutos a cada fase, de modo que la sesión completa dure 40 minutos. No creo que sea necesario, sobre todo si practicamos todos los días. Te sugiero que pruebes cada fase durante cinco minutos, lo que supone una sesión de 20 minutos, y luego decidas si te apetece alargarla.
Empieza por la fase 1 y practica con ella durante un tiempo antes de pasar a la fase 2. Al cabo de un tiempo, pasa a la fase 3, y así sucesivamente. Una buena pauta es dedicar una semana a cada fase antes de pasar a la siguiente, pero puedes tomarte todo el tiempo que necesites.
Echemos un vistazo rápido a los siete pasos antes de entrar en detalles.
Resumen rápido de los 7 pasos

Los 7 pasos de la meditación para el crecimiento personal de Joe Dispenza, al detalle
Este proceso de Joe Dispenza se divide inicialmente en siete pasos distintos, pero tu objetivo es, con el tiempo, memorizarlos e interiorizarlos de tal forma que se fusionen en un único proceso fluido.
Para ayudarnos a dominar las etapas, las abordamos en cuatro fases. Poco a poco, los pasos empezarán a encajar, lo cual es una señal de que estás interiorizando el proceso.
Fase 1
Meditación de Joe Dispenza, paso 1: Inducción
Este será el primer paso en todas tus sesiones a partir de ahora.
El objetivo es alcanzar un estado que favorezca el cambio interior, pasando de la actividad cerebral beta —activa y centrada en uno mismo— a la actividad alfa y theta, más relajadas y centradas.
El cerebelo es, por un lado, la sede del subconsciente y, por otro, desempeña un papel en la propiocepción, es decir, nuestra percepción de la posición del cuerpo en el espacio. Por lo tanto, al trabajar con el cuerpo durante la inducción, nos preparamos para acceder al subconsciente.
Desde otra perspectiva, los sentimientos son el lenguaje del cuerpo y del subconsciente. Al entrar en el modo de percepción y sensación, empezamos a acceder al subconsciente.

Este proceso es similar a un escáner corporal, pero nos centramos principalmente en la ubicación de las partes del cuerpo.
Empieza por la cabeza, luego pasa al cuello y la garganta, los hombros, el pecho, los brazos, las manos, los dedos, el estómago, la cintura, la parte superior de los muslos, los muslos, las rodillas y los isquiotibiales, las pantorrillas y las espinillas, los tobillos, los pies y, por último, los dedos de los pies.
Presta atención al volumen, la densidad y la posición de cada parte del cuerpo. No te precipites, pero mantén un buen ritmo.
Una vez que hayas explorado el cuerpo, intenta ahora ser consciente de todo el cuerpo a la vez, del volumen en forma de lágrima que ocupa. Ahora extiende tu conciencia a la habitación y al volumen que esta ocupa en el espacio.
Llegados a este punto, ya deberías haber superado tu percepción habitual del cuerpo y tu identificación con él.
Practica esto durante la primera semana o hasta que te hayas acostumbrado al proceso; después, pasa a la fase 2.
Fase 2
Meditación de Joe Dispenza, paso 2: Reconocer
Este es el paso del proceso en el que identificamos el problema con el que trabajaremos en los pasos siguientes. Antes de sentarnos a hacerlo, hacemos un repaso de nuestra vida, analizándonos a nosotros mismos y sacando a la luz los problemas persistentes.
Aquí es donde empezamos a superar nuestras repeticiones inconscientes, nuestras formas habituales de pensar y actuar que definen nuestro antiguo yo. La clave para ello es la autoobservación y una honestidad absoluta.
Paso 2: Preparación
Antes de poner en práctica la Fase 2 durante una semana, identifica un aspecto en el que trabajar planteándote las siguientes preguntas:
- ¿Cuáles son mis emociones limitantes?
- ¿Qué pensamientos limitantes tengo?
- ¿Cómo me hago daño a mí mismo y a los demás?
- ¿Qué emociones negativas suelo sentir habitualmente?
- ¿En qué aspectos de mi vida me siento insatisfecho y cómo estoy provocando esta situación?
- ¿Cuáles son mis inseguridades?
- ¿Qué esconde mi fachada social?
Intenta identificar una emoción o un hábito relacionado con cada pregunta. Ahora elige uno de ellos, el que más te afecte. Si una emoción aparece varias veces, elige esa.
Trabajamos con una a la vez, pero, dado que las emociones negativas se refuerzan entre sí, es posible que descubras que sanas varias a la vez.
Ahora vamos a centrarnos en esta emoción.
Paso 2: Proceso
Cierra los ojos e intenta sentir la emoción, prestando atención a cómo la percibes en el cuerpo y a sus signos físicos, como la tensión, la respiración agitada o las sensaciones desagradables. Acepta esa sensación.
Esta emoción te ha llevado a apropiarte de todo lo que conoces de tu entorno para forjarte una identidad. Debido a este sentimiento, has creado un ideal para el mundo en lugar de un ideal para ti mismo.
Joe Dispenza
Esta emoción se ha arraigado en tu mente a raíz de experiencias repetidas, y tu cuerpo está ahora programado para revivir las mismas circunstancias en tu vida. Esto refuerza la emoción, manteniéndote anclado en el pasado e incapaz de evolucionar.
Ahora pregúntate cómo piensas cuando te sientes así. Las emociones no son solo una experiencia física: influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestras actitudes, y acaban afectando a todo lo que hacemos. Anota tus pensamientos y acciones habituales cuando te encuentres en ese estado, y ve ampliando la lista a lo largo de la semana. Esta es la llave que te abrirá la puerta a la libertad.
Meditación de Joe Dispenza, paso 3: Admitir y declarar
Ahora es el momento de admitir en voz alta esos aspectos ocultos de nosotros mismos, darlos a conocer y transmitirlos más allá de uno mismo. Si quieres, puedes pensar que se lo estás confesando a Dios, pero no pasa nada si eso no te convence.
Al expresarlo en voz alta, también te estás reconociendo a ti mismo las acciones y emociones que has estado negando. Esto te ayuda a hacer las paces con tu inconsciente y con tu dolor. Al admitirlo, empiezas a romper la tensión emocional entre tu interior y tu exterior.
Lo hacemos con plena aceptación. Sin moralismos, sin juicios, sin castigos. Admítelo con compasión y amor.
Todo lo que has vivido y con lo que has interactuado en tu vida exterior tiene asociada una emoción energética.
Joe Dispenza
Meditación de Joe Dispenza, paso 4: Rendirse
Ahora vamos a pedir ayuda a algo que está más allá de nosotros. Pide a un poder superior que resuelva tus problemas y te ayude. Cuando hacemos esto, dejamos que otra cosa tome el control y nos ayude de forma creativa. Nos liberamos de nuestra conciencia limitada, de la perspectiva de ser nosotros mismos. Puedes dirigirte a Dios, a la vida o a cualquier otro poder que sea más grande que tú.
Rendirse significa renunciar al control sobre el resultado y a la idea de que puedes resolverlo, y confiar, en cambio, en que la vida te dará la solución. No se trata de regatear, hacer promesas, sentirte culpable ni poner excusas. Solo tienes que ser humilde, honesto y sincero, sabiendo que nadie te está juzgando.
Puedes redactar tu propia declaración de rendición y ceñirte a ella, pero ten en cuenta que, una vez que tengas claros los principios, puedes improvisar. Yo simplemente digo lo que más me llega en ese momento, expreso mis anhelos más profundos de sanación y cambio, y pido ayuda.
Mientras realizas este proceso, siente que ya lo has recibido. La ayuda ya está en camino. De hecho, el hecho de que lo admitas y te rindas forma parte de ese proceso de sanación.
Fase 3
Meditación de Joe Dispenza, paso 5: Observar y recordar
En esta fase de la meditación, tomamos conciencia de las acciones, emociones y pensamientos concretos que conforman el estado mental y físico del que estamos intentando liberarnos.
Nos recordamos a nosotros mismos todos nuestros hábitos relacionados con el estado elegido. El objetivo es tomar tanta conciencia de esa antigua personalidad que ya no podamos volver a caer en ella. Observas los patrones a lo largo del día y te detienes. Dejas de actuar como tu antiguo yo, lo que hace que este se vaya debilitando poco a poco.
Los pensamientos son una parte fundamental de este proceso: a menudo son los que desencadenan el comportamiento o la emoción innatos. Tienes que observar tus pensamientos y cuestionarlos, sin actuar en consecuencia.

Las acciones habituales también forman parte de esta antigua subpersonalidad. El cuerpo nos impulsa a hacer lo que siempre hemos hecho, poniéndonos en marcha y haciéndonos actuar de forma inconsciente. Esto refuerza esa personalidad y satisface nuestra necesidad de sentirnos igual que antes.
Nuestras acciones también sirven para ocultar nuestras emociones. Por ejemplo, a menudo recurrimos a las adicciones para llenar nuestro vacío. Lo lamentable de ocultar las emociones es que se rige por la ley de los rendimientos decrecientes: cuanto más lo hacemos, más necesitamos hacerlo.
Repasa y memoriza la lista del paso 2 y familiarízate con las acciones que realizas cuando esta emoción te domina. Esto te recuerda en quién no quieres convertirte y te da más control a lo largo del día.
Al hacerlo, accedes a tus programas subconscientes y los sacas a la luz. El objetivo es familiarizarte tanto con ellos que no dejes que se activen en absoluto. Poco a poco irás destruyendo tu antiguo yo.
Sigue revisando la lista hasta que puedas ver esta subpersonalidad con total claridad. Con el tiempo, ya no pasará desapercibida: tú tendrás el control.
Meditación de Joe Dispenza, paso 6: Redirigir
Mientras que en el paso 4 nos rendimos, aquí tomamos las riendas y dejamos de lado de forma activa nuestros antiguos comportamientos. Al redirigir nuestra atención, dejamos de actuar de forma inconsciente e impedimos que se activen nuestros antiguos programas mentales. Con el tiempo, debilitamos nuestras antiguas conexiones sinápticas y esa antigua subpersonalidad se va desvaneciendo.
En esta meditación de Joe Dispenza, visualizamos dos tipos de escenas: aquellas en las que pensamos y sentimos de forma inconsciente, y aquellas que muestran situaciones en las que podríamos recaer fácilmente en nuestro antiguo yo. A medida que dejamos que estas escenas se sucedan ante nuestro ojo interior, decimos con firmeza «Cambio».
Lo bueno de este paso es que también podemos aplicarlo a lo largo del día. Ni siquiera hace falta realizar el paso de inducción: podemos pasar directamente al paso 4. Cada vez que nos quedemos atascados en una acción, un pensamiento o una emoción relacionados con este estado, decimos «Cambio», ya sea en voz alta o mentalmente.

Estos patrones se repiten automáticamente a lo largo del día sin que nos demos cuenta, porque somos adictos a ellos. Cuando los interrumpimos verbalmente, creamos distancia respecto a ellos y nos liberamos para adoptar nuevos comportamientos.
Del mismo modo, presta atención a las reacciones automáticas e intenta frenarlas. Di «Cambio» en cuanto notes que surge el impulso de reaccionar. Fíjate también en las señales típicas que desencadenan este estado. Al igual que el perro de Pavlov, nos condicionamos a nosotros mismos para reaccionar de formas predecibles a través de la repetición y el refuerzo. Luego lo hacemos sin pensar: ¡es algo totalmente automático!
Fase 4
Paso 7: Creación y ensayo
Pasemos a la parte realmente emocionante de este procedimiento de meditación.
Hasta ahora, hemos estado rompiendo con los hábitos del yo antiguo, liberando energía para crear un nuevo yo. Ahora es cuando empezamos a sembrar semillas. Lo hacemos mediante una imaginación vívida y la libre asociación.
Es fundamental que te sientas inspirado y feliz mientras imaginas esa nueva versión de ti mismo. Estas emociones son como un abono para tus visiones y te hacen sentir que ya eres esa persona, lo que acelera tu camino.
Recuerda este hecho neurocientífico: los circuitos que se activan juntos se conectan entre sí. Es la ley de Hebb. ¡Y una vez conectados, se activan juntos con mayor facilidad! Por eso, en la Fase 4 estamos ensayando el nuevo «yo» para poder recurrir a él en el fragor de la batalla. Con la práctica, te resultará familiar, rutinario y natural, y tu personalidad cambiará. Memorizamos nuevos pensamientos y sentimientos para ser inquebrantables.
Paso 7: Cómo
Anota las respuestas a las siguientes preguntas y utilízalas durante el paso 7 de esta meditación de Joe Dispenza:
- ¿Cuál es la visión más ambiciosa que tengo de mí mismo?
- ¿Quién quiero ser?
- ¿Cuál es la mejor versión de mí mismo?
- ¿Cuáles son mis emociones y motivaciones más intensas?
- ¿Cómo quiero pensar, actuar y sentir?
Durante la meditación, evoca imágenes concretas de cómo serás en el futuro. Empieza a asociar libremente, manteniendo la imagen en tu mente durante unos segundos y luego dejándola ir. No te preocupes por el «cómo»: cómo llegarás exactamente a ser esa persona. Confía en que este ejercicio es un gran paso hacia ese objetivo.
El objetivo es poder reproducir a voluntad el estado mental ensayado. Cuando te sientes, asegúrate de sentirte diferente. Es entonces cuando sabes que la visión te está impactando e inspirando. Si surgen reacciones y resistencias, sé fuerte y supéralas.
Puedes repasar tus notas durante la meditación, pero sé espontáneo también. Déjate llevar por una inspiración y una ambición desbordantes, planteándote estas preguntas y dejando que surjan respuestas espontáneas.
Tu objetivo es llegar al punto en el que te conviertas en esa nueva versión de ti mismo sin tener que proponértelo conscientemente: simplemente serás esa persona nueva y mejorada.
Con el tiempo, el ensayo te resultará más fácil. Si te aburres, ¡eso es bueno! Significa que la visualización se está volviendo familiar y automática. Sigue adelante hasta que se te haya quedado totalmente interiorizado, hasta que veas que te has convertido en esa persona en tu vida cotidiana.
¡Ahora es el momento de que practiques esta meditación a tu propio ritmo! Céntrate en una emoción o en un patrón negativo hasta que te aburras de visualizar tu nuevo yo, y luego pasa a otro patrón. Con el tiempo, verás cómo esas viejas cadenas se van aflojando, dejándote libre y con más fuerza interior.
Quizá te guste mi episodio sobre la manifestación.
The Boundless Body
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Available 30 March 2027
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